Una vez más, volvemos a dejar atrás la jornada electoral. 27 M (ahora todo con siglas, más limpio). Fuéramos o no a votar, nos hemos desayunado, comido y cenado con los casi milagros, las tangibles promesas de todos nuestros candidatos a las alcaldias o bien comunidades autónomas allí donde también se celebraran los comicios. Y digo "nuestros" candidatos porque ganara quién ganara, nos tocará "quererlo" durante los próximos 4 años. Así que mejor hacerse a la idea y comprar Hemoal por lo que pueda ser...
Las mejores instantáneas. El mensaje claro y directo. Las pugnas al contrario. Todo en lonas, pancartas, opis, radio, tv. Y encima gratis porque es propaganda electoral. En algunos casos como la emisora de información 24 horas Catalunya Informació, los periodistas se negaron a firmar las crónicas electorales pues los espacios gratuitos de propaganda electoral estaban gestionados por los partidos políticos. Por lo tanto no se garantizaba un equitativo reparto de tiempo. Eso no significa nada más y nada menos que una falta de equilibrio en el global de los mensajes de bondad, oportunidades y un mañana cada vez mejor (.....).
¿Y alguien tal vez se pregunte el porqué de una lección que todos hemos estudiado ya?. Pues porque el preámbulo era necesario, teniendo en cuenta que poco más, aún estamos en elecciones. Desde luego si una de las promesas de campaña era mejorar el aspecto de las calles, la limpieza, etc, deberian empezar por darse una vuelta (y no un baño de masas). Porque me gustaría pensar que no vamos a pasarlos las próximas semanas rememorando en cada farola, cada árbol, cada pared, esas promesas que serán vigentes mientras la propaganda electoral, el auto bombo esté "decorando" nuestros pueblos y ciudades.
Considero vergonzoso que sean capaces de echarnos en cara el coste de limpiar un chicle del suelo, el borrado de un graffiti y mientras tengamos que "disfrutar" de sus agradable verborrea.
Señores concejales, alcaldes y demás "representantes" del pueblo: Sírvanse a recoger los restos de la batalla, que ya tendremos tiempo de "recordarles" con sus promesas en forma de nuevos impuestos, multas, recalificaciones y un "mañana" que nos costará un riñon!
De este modo se darán cuenta que, saliendo un poco más de sus despachos, se encontrarán que hay un lugar donde vive la gente que les ha metido allí.
Jep, el votante cabreao.