
Pues bien, mi punto de vista es el siguiente: el mar está en aparente calma con cierta marejada. Oleaje de fuerza 1 que no supone riesgo alguno para esta travesía. En pocas palabras, hemos zarpado y aun vamos por el "Bienvenidos a bordo: gracias por adquirir este barco velero. IMPORTANTE: Lea las instrucciones antes de zarpar..." Así que estamos en ello, inspeccionando y probando, pero alejándonos de la costa!
Lo cierto es que más que generar una rutina, miramos de encajar las actitudes y maneras de cada uno de los dos. No es fácil, pero tampoco imposible. Como estaríamos leyendo en alguno de los innumerables manuales sobre la vida en pareja, el tamiz se llama: voluntad. y supongo que también predisposición. Pero resulta inevitable que en ese proceso de engranaje (a veces sin 3 en 1), salte alguna que otra chispa.

Desde luego no pienso colgarme el "San Benito" de la oveja negra, aunque tampoco creo que eso signifique automáticamente que éste le pase a Raúl. He utilizado la imagen por recurrente y descriptiva, pero no como un fiel reflejo del día a día. Creo firmemente que esta fase amén de inevitable, es muy interesante. Y por ello merece la pena comentarla (y ser protagonista de ella, claro).
Ays!! como que de repente parece que ya no todo es fiesta. Como que hay obligaciones. Pero antes de ello, hay que asignar esos "deberes" que a veces nos resultan nuevos o simplemente un incordio. Y claro, ¿quién hace qué? Me parece que aquí si que se ha generado la figura del "pseudo capataz petardo" y el "jornalero sindicado". Me explico. es curioso (visto desde fuera) lo que me gusta dirigir la obra. Pero de lo que me doy cuenta es de que el jornalero no es tonto, sino un poco más largo de lo que me pensaba. Así que me está tocando negociar (lo lógico) en lugar de sacar el látigo (ummm).
La conclusión que saco a dia de hoy es que no hay reglas. Que éstas se generan a medida que va pasando el tiempo. Que sí que tácitamente existen y perviven una serie de principios básicos que hacen la fórmula más tangible: los ya citados voluntad, predisposición y mucha tila!

