martes, 22 de enero de 2008

Reflexión


Como ya apuntamos en la anterior entrada, el 6 de enero dimos el paso definitivo de menternos bajo el mismo techo. Ahora ya está. Han pasado 16 días y no es que sea el momento de hacer balance. Pero apuntar unos primeros trazos, unas ideas, impresiones, pinceladas, que se yo, joer! Porque si encima no escribimos nada, la Presidenta de nuestro Fan Club, se nos tira a la yugular...

Pues bien, mi punto de vista es el siguiente: el mar está en aparente calma con cierta marejada. Oleaje de fuerza 1 que no supone riesgo alguno para esta travesía. En pocas palabras, hemos zarpado y aun vamos por el "Bienvenidos a bordo: gracias por adquirir este barco velero. IMPORTANTE: Lea las instrucciones antes de zarpar..." Así que estamos en ello, inspeccionando y probando, pero alejándonos de la costa!

Lo cierto es que más que generar una rutina, miramos de encajar las actitudes y maneras de cada uno de los dos. No es fácil, pero tampoco imposible. Como estaríamos leyendo en alguno de los innumerables manuales sobre la vida en pareja, el tamiz se llama: voluntad. y supongo que también predisposición. Pero resulta inevitable que en ese proceso de engranaje (a veces sin 3 en 1), salte alguna que otra chispa.


Desde luego no pienso colgarme el "San Benito" de la oveja negra, aunque tampoco creo que eso signifique automáticamente que éste le pase a Raúl. He utilizado la imagen por recurrente y descriptiva, pero no como un fiel reflejo del día a día. Creo firmemente que esta fase amén de inevitable, es muy interesante. Y por ello merece la pena comentarla (y ser protagonista de ella, claro).

Ays!! como que de repente parece que ya no todo es fiesta. Como que hay obligaciones. Pero antes de ello, hay que asignar esos "deberes" que a veces nos resultan nuevos o simplemente un incordio. Y claro, ¿quién hace qué? Me parece que aquí si que se ha generado la figura del "pseudo capataz petardo" y el "jornalero sindicado". Me explico. es curioso (visto desde fuera) lo que me gusta dirigir la obra. Pero de lo que me doy cuenta es de que el jornalero no es tonto, sino un poco más largo de lo que me pensaba. Así que me está tocando negociar (lo lógico) en lugar de sacar el látigo (ummm).

La conclusión que saco a dia de hoy es que no hay reglas. Que éstas se generan a medida que va pasando el tiempo. Que sí que tácitamente existen y perviven una serie de principios básicos que hacen la fórmula más tangible: los ya citados voluntad, predisposición y mucha tila!

Y aunque a veces no nos lo parezca, parece como que se dibuja una amplia sonrisa en el horizonte.
Un beso.
J

lunes, 7 de enero de 2008



Ya estamos en casa! Ayer, sin más aspavientos y más reposadamente de lo que al uso pudiera parecer, dormimos vajo el mismo techo, pero esta vez, el nuestro.

Si te detienes a pensar por un momento como llegas hasta aquí, te das cuenta que al final los fastos, las celebraciones y las casi pactadas y atacadas histerias del hecho en sí de dar el paso, se queda en lo que cada uno quiera. Nosotros hemos ido haciendo sin prisa pero sin pausa. Y tras algo más de 2 meses, unos cuantos enfados con personal contratado, algunos desencuentros propios de toda la tensión y una carilla que otra que no nos gusta ver, anoche Domingo 6 de enero, día de Reyes, nos regalamos el inicio de nuestra primera noche de convivencia.

Lo cierto es que sin salir del día a día que venimos llevando, nos sentamos en el sofá dispuestos a tomar una infusión. Si no fuera porque le arreé una patada y la tiré por el suelo bautizando con ello el piso, todo sería normal.

Supongo que más de una y/o de uno se sorprenderá por aquello de la "tranquilidad" con que lo hemos hecho. Pero realmente, pensábamos que era la forma más lógica. No podemos alegrarnos por algo que aún no hemos probado, convivir. Sí estamos contentos por haber dado el paso. Pero debemos darnos un tiempo, un periodo de adaptación, de cambios en eso que llaman vivir en pareja. Es treméndamente bucólico y bodito esa imaginería que te venden al respecto. Pero sinceramente, me interesa mucho más el ver como nos va a ir a nosotros dos que como le pueda ir al resto del mundo. Porque al fin y al cabo considero que el éxito como pareja va a depender y mucho de esa tierra que hemos sembrado con la semilla del árbol que nos dará cobijo (Uff, que místico briconsejo!)


La casa de Pin y Pon es vuestra casa. Vamos a usarla y a compartirla con vosotras y vosotros. Vamos a reirnos un rato largo y a charlar y todas esas cosas!

"Construim el nostre destí cada día que vivím."

(Henry Miller, Escritor 1891 - 1980)

PD.: Este es un comunicado oficioso ya que no ha sido contrastado por ambas partes. El contenido del mismo puede verse modificado en cualquier momento. La Empresa Pin y Pon S.L. no se hace responsable de los compentarios vertidos por sus colaboradores.