miércoles, 12 de diciembre de 2007

cuando los zapatos de cristal se rompen...

Llevo varios días sucumbido en un aire de melancolía que el pobre Jep lleva sufriendo desde hace algún tiempo y la verdad es que no me está favoreciendo en mi funcionamiento diario, creo que hemos discrepado más que en casi los 3 años que llevamos juntos.... y eso que yo hago el esfuerzo para que no se note demasiado aunque no debo ser muy buen actor... casi tan bueno como Ed Wood tras la cámara.

Pero en estos días, creo que ya va para meses...he aprendido mucho o estoy aprendiendo aunque en alguna de estas lecciones se me vaya algún jirón del corazón...aprendo de mi mismo, de mis reacciones de mi forma de racionalizar los sentimientos y por supuesto aprendo mucho de la reacción de los demás, y es que a pesar de los " ya te lo advertí" de mi marido y S@n pues no puedo dejar de chocarme con las piedras por mi mismo, es ley de vida.Solo pediros perdón por luego pediros que me pongaís hielo en el chichón que me hice.Como las alegrías pueden ser amargas ( cuando las canta Chavela Vargas...) y puedes sonreir en las tristezas que te acojen con calidez para devorar tu alma.

Creo que estoy encontrando la luz pero para llegar a ella he sacrificado alguna canción de la banda sonora de mi vida y también una parte de inocencia ( esta vez bastante grande...) así que de golpe me di cuenta que las calabazas no se convierten en carrozas, los sapos en principes y los zapatos de cristal no se pierden sino que se dejan olvidados con toda la intención de que alguien los encuentre.

Creo que la frase es de Angel pero hoy me sirve " Los nudos en el estomago son como los nudos de los zapatos, al final siempre se deshacen...."

Como me dice S@n no puedes querer ser tantas cosas... pero aún quiero sentirme princesa de mi cuento y no precisamente Masako.

El video es para ti mi principe al que adoro y AMO más que nunca.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi vida,gracias por tus palabras. Gracias por no romper la cadena, el hilo que conduce tus sentimientos desde el corazón hasta la misma puerta del mío.

Deja abierta la entrada de la sala de cine de tu vida. Escribe, diseña, crea, produce, dirige y proyecta la historia en si misma que muchas y muchos desearían protagonizar.

Porque no existe mayor razón de ser, más sentido a la lucha diaria que las maravillas de tus sueños que a cada momento quieres compartir y hacer realidad en todos y cada uno de nosotros.

No dejes de desprender magia, respira y transpira pureza, inocencia y dibuja con ellas una sonrisa de ternura en el cielo de este mundo que ya nos entrega suficiente dolor y pesar.

Porque gracias a TI y a aquellos que no dejan de soñar, no nos olvidamos de querer un instante, de mirar una pantalla de cine y llorar, de estremecernos con esa canción y de pensar en vivir, en vivir y amar mejor.

Eres un pequeño gran milagro que brilla con luz propia, aunque los demás podamos sin querer, tapar ese inmenso haz de luz.

Te quiero más allá de estas palabras que solo dibujan unos trazos en el retablo de nuestro proyecto de vida.

Tu Pepe

PD: A cada par roto, te regalaré uno nuevo.