viernes, 27 de julio de 2007

Fracciones de felicidad

De acuerdo, no podemos escoger la vida. No escogemos cuando nacemos, ni cuando pasamos de la teta a la papilla. Tampoco la primera vez que masticamos. Sencillamente ocurre. Más adelante, nos vamos haciendo "dueños" de nuestros actos: decidimos si seguimos estudiando, si cortamos con él o ella, incluso podemos llegar a decidir el día de nuestra boda (si es que hay un hueco en la iglesia / juzgado / restaurante).

Con todo, hay muchas otras cosas que nos despojan de ese derecho que creemos tan nuestro. La más importante es la muerte, de eso no hay discusión. Incluso las enfermedades ajenas, las de familiares, amigos, pareja. Pero es que las decisiones y las circunstancias ajenas hacen cambiar el rumbo de nuestra vida y no sabes cuanto!. Piénsalo:

1. Te dejan: eres la persona más infeliz del mundo, te quieres morir, que vergüenza, que dirán, etc. Estás solo, estás sola. Vuelta e empezar. (Reflexión: a veces puede que lo que te hagan no sea una putada, sino un favor!)

2. Te despiden: Joder! justo ahora que me había comprado el coche, serán cabrones, los denuncio!, esto no queda así, el dia 1 llegan todas las facturas, que voy a hacer! Se olvidarán que un día estuviste alli, de los problemas de tus impagos. Solo recordarán que fue una putada. (Reflexión: la anterior es igualmente aplicable!)

Por lo tanto, parece que de algún modo esa libertad de decidir, de hacer nuestra vida más nuestra, es casi una quimera. Creo que nada más lejos de la realidad. Porque si somos un poco prácticos y muy capaces de convencernos de que un pequeño logro podemos convertirlo en un éxito si precedentes, ya lo habremos hecho.

Prefiero citar al "Capità Enciam" (capitán Lechuga) cuando decía aquello de que "Els petits canvis són poderosos" (Los pequeños cambios son poderosos). Porque bien pensado, a quién no le ha alegrado cuando al pegarse un carrerón, ha logrado colarse dentro del vagón del tren un segundo antes de cerrarse las puertas. O ha encontrado su talla en la tienda y encima con descuento!. O ha arrancado una inesperada sonrisa tras un "discutible" chiste. O le han dado un beso sin motivo, solo porque sí.

Con ello no se me ocurre otra cosa que decirte que, es bueno contentarse con esas fracciones de felicidad. Piénsalo, si las pones todas juntas (puede que algunas sucedan durante un mismo día), notarás que los pequeños cambios que han producido en tu vida, han conseguido que te sientas mejor. Y si mejor te sientes (mejor que el instante anterior a que sucediera ese cambio), vuelves a adueñarte de esa sensación, ese sentirse bien, sonreirte cuando vas caminando por la calle . Y todo porque has decidido que quieres ser feliz (ni que sea un poquito, que coño!).

Lo demás ya vendrá.

"La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante"


Esta entrada está dedicada a una hermana, la mia!

Un beso
Jep

Son 4 minutos reflexivamente alegres!!!! NO DEJES DE VERLO!!

No hay comentarios: